El momento del parto es uno de los actos médicos más críticos y complejos. Aunque la mayoría de los nacimientos transcurren sin incidencias, una decisión tardía o una interpretación errónea de los signos de alarma puede cambiar la vida de una familia para siempre. Como perito médico especializado, mi labor es analizar si el equipo sanitario actuó con la diligencia debida o si, por el contrario, se produjo una negligencia obstétrica por omisión o acción incorrecta.
Analizamos minuciosamente cada etapa del parto, desde el ingreso hospitalario hasta el alumbramiento, para determinar si se respetó la lex artis y si los daños sufridos eran evitables con una asistencia médica adecuada.
En nuestro despacho pericial, estudiamos los casos más complejos de mala praxis obstétrica, centrándonos en aquellos donde el nexo causal es evidente:
Sufrimiento Fetal no Diagnosticado: La falta de monitorización adecuada o la interpretación incorrecta del registro cardiotocográfico (RCTG) es la causa principal de daño neurológico. Analizamos si las deceleraciones de la frecuencia cardíaca fetal exigían una intervención inmediata que no se realizó.
Retraso en Cesárea Urgente: El tiempo es cerebro. Un retraso injustificado en la práctica de una cesárea ante una pérdida de bienestar fetal o una desproporción cefalopélvica puede derivar en hipoxia o anoxia neonatal.
Uso Traumático de Instrumentación: El uso incorrecto o desproporcionado de fórceps, ventosas o espátulas puede causar traumatismos craneales, hemorragias intracraneales o lesiones desfigurantes en el recién nacido.
Distocia de Hombros y Parálisis Braquial Obstétrica (PBO): Evaluamos si se aplicaron las maniobras de auxilio correctas ante una distocia de hombros o si una tracción excesiva e inadecuada provocó el arrancamiento del plexo braquial del bebé.
Rotura Uterina y Desprendimiento de Placenta: Estas emergencias vitales requieren una respuesta quirúrgica en minutos. Estudiamos si los signos de alerta fueron ignorados por el personal de guardia.
El éxito de una demanda por negligencia en el parto radica en la prueba documental. No basta con el testimonio de los padres; es necesario un análisis técnico de:
Las Tiras de Monitorización: Revisamos el registro minuto a minuto para identificar patrones de pérdida de bienestar fetal que obligaban a finalizar el parto.
El Partograma: Analizamos si la progresión del parto fue la adecuada y si se respetaron los tiempos de espera antes de intervenir.
La Gasometría del Cordón Umbilical: Es la prueba definitiva para demostrar si el bebé sufrió acidosis y asfixia durante el expulsivo.
La obstetricia es una especialidad con protocolos muy específicos. Un perito generalista puede pasar por alto matices técnicos que solo un especialista con experiencia en paritorios puede detectar. Mi enfoque combina la experiencia clínica real con una sólida formación en valoración del daño corporal.
Ofrecemos un estudio de viabilidad honesto. Si tras analizar la historia clínica determinamos que el resultado fue una complicación inevitable y no una negligencia, se lo comunicaremos con total transparencia. Si existe mala praxis, elaboraremos un informe pericial robusto, con base científica y bibliográfica, para defender su caso con las máximas garantías ante los tribunales.
Solicita una primera valoración orientativa. Analizaremos tu historial médico con la máxima sensibilidad, rigor y totalmente sin compromiso.