Las intervenciones quirúrgicas ginecológicas, ya sean por patologías benignas (como miomas o endometriosis) o por procesos oncológicos, exigen una depurada técnica quirúrgica y un estricto cumplimiento de los protocolos de seguridad. Cuando el resultado de una operación deriva en lesiones graves, es fundamental discernir si nos encontramos ante un riesgo inherente a la propia cirugía o ante una lesión iatrogénica evitable provocada por una falta de pericia o cuidado.
Como perito médico especialista en Obstetricia y Ginecología, realizo auditorías clínicas rigurosas de los procesos quirúrgicos para determinar si la actuación del cirujano se ajustó a la lex artis o si existió una responsabilidad médica reclamable.
Analizamos la viabilidad técnico-legal de una amplia variedad de complicaciones postquirúrgicas, centrándonos en los errores de ejecución y de seguimiento:
Lesiones Vasculares y Viscerales en Laparoscopia: La cirugía mínimamente invasiva requiere un control ciego al introducir los trocares. Analizamos casos de perforación intestinal, lesiones en la aorta o en la arteria ilíaca que no fueron detectadas ni reparadas durante el mismo acto quirúrgico.
Sección o Ligadura Accidental del Uréter: Es una de las complicaciones más graves en las histerectomías (extirpación del útero). Estudiamos si el cirujano omitió la correcta identificación anatómica de la vía urinaria, provocando fístulas uromaginales o la pérdida de la función renal de la paciente.
Olvido de Material Quirúrgico (Gossipiboma): Dejar gasas, compresas o instrumental dentro de la cavidad abdominal tras el cierre. Evaluamos el fallo en el protocolo obligatorio de recuento de material por parte del equipo de quirófano.
Complicaciones por Histeroscopia: Perforaciones uterinas durante la resección de miomas o pólipos, o cuadros de sobrecarga hídrica (síndrome de absorción de glicina) mal gestionados.
Infecciones Postoperatorias y Sepsis por Falta de Asepsia: Casos en los que no se pautó la profilaxis antibiótica obligatoria o donde se ignoraron los signos evidentes de peritonitis o infección en los días posteriores al alta.
Un informe pericial sólido en ginecología quirúrgica debe ir más allá de lo ocurrido dentro del quirófano. Nuestro análisis abarca:
La Auditoría del Postoperatorio: Muchas negligencias no ocurren por el error inicial (que puede ser una complicación tipificada), sino por el retraso diagnóstico de la complicación. Si una paciente presenta fiebre, dolor abdominal agudo o cese de diuresis tras la cirugía, el equipo médico está obligado a actuar de inmediato. Ignorar estos signos constituye una clara mala praxis.
Análisis del Consentimiento Informado: Evaluamos si la paciente fue informada de los riesgos específicos de su intervención con suficiente antelación, o si se vulneró su Ley de Autonomía del Paciente al utilizar un documento genérico firmado minutos antes de la anestesia.
Las demandas por cirugías ginecológicas conllevan una gran complejidad defensiva. Las aseguradoras de los hospitales siempre argumentarán que la lesión era un "riesgo descrito" en los libros de medicina. Para desmontar esta postura, el abogado necesita un dictamen pericial basado firmemente en la medicina basada en la evidencia.
El Dr. Miguel Pasto Miralles aporta la autoridad de un especialista en activo. Analizamos las hojas de quirófano, los informes de anestesia, el curso clínico de enfermería y las pruebas de imagen postoperatorias para construir una base probatoria sólida e indiscutible que resista cualquier interrogatorio en el juicio oral.
Solicita una primera valoración orientativa. Analizaremos tu historial médico con la máxima sensibilidad, rigor y totalmente sin compromiso.